viernes, 10 de abril de 2015

Quiero llorar


Hoy quiero llorar. 

Quiero lamer mis heridas sin pudor, flotar con descaro sobre la tristeza, mientras miro las nubes y descubro en ellas mis muertos, los sueños fallidos, las desilusiones, los fracasos, las omisiones, los pecados, los abandonos. 

Hoy no quiero ser la eterna optimista, que ve el lado bueno de todo cuanto pasa, el vaso medio lleno, la luz al final del túnel. 

Quiero dejar por un rato la esperanza, la invencibilidad, la fortaleza y permitirme  el miedo, el pesimismo y la amargura. 

Es mi derecho. 

Puedo estar tan acongojada como quiera, puedo apagarme, encogerme, desaparecer. 
Pero no sé cómo y me aferro con fuerza a mi tristeza. 

Quiero llorar.
 Vaciarme, quedar seca, exhausta,  limpia, desnuda, nueva... 

jueves, 28 de agosto de 2014

Gato encerrado


Hace tiempo no me sucedía
esto de sentirme como un gato encerrado.

Hay una desesperación,
una especie de jaula invisible,
un desazón ante nada
o ante todo.

Mi felicidad mañanera se ha dormido.
Y mi desazón nocturna
se ha levantado.

Mi corazón late fuerte y lentamente.
Una paradoja.
Lo siento golpear mi pecho
sin apurarse.
Como si disfrutara  torturarme.
O tal vez yo gozo con su desesperante
golpeteo.

¿Quién es?
No hay puerta ni ventana.
Alguien toca
o tal vez...
alguien quiere huir.

Si.
El gato.
Mi alma traviesa buscando aventuras.
Pero no hay puerta ni ventanas.
¿Cómo no me había dado cuenta?
Tampoco hay paredes ni techo.
Soy libre.
Nada me ata.
Entonces...
¿Por qué no salgo?
¿De dónde he de salir
si ni siquiera he entrado?

Es extraño.
Mi corazón ha empezado a latir suavemente.
Qué gato idiota.
Nunca estuvo encerrado.
Respiro.
Todo está bien.
Bienvenida la locura.


jueves, 28 de noviembre de 2013

Invitación fantástica



Te Invito a Pasear

Hoy no quiero trabajar
En lugar de eso, deseo montarme en mi bicicleta mágica, que rueda sin esfuerzo guiada por las mariposas de mis pensamientos y adornada con los colores de mis sueños. ¿Quieres acompañarme? ¿El destino final? No lo se. Y eso es lo más maravilloso, porque tendremos el privilegio de ser sorprendidos a cada paso. Si no tienes tu propia bicicleta, no importa; con mucho gusto te llevaré en la mía, que tiene tantos puestos como se necesiten. Pero si tienes tu propia bicicleta, será maravilloso, porque tendrás tus propios guías que enriquecerán el camino.

No te preocupes si no te acuerdas cómo montar. Sólo tienes que recordar cuando siendo un niño o una niña, te acostabas sobre el prado a observar seres fantásticos en las nubes. Lo maravilloso de este paseo, es que podremos llegar hasta donde nuestra imaginación lo desee; si no logras imaginar nada, no importa, será que hoy es un día para dejarte llevar o sólo para flotar. Pero no lo creo. Mira... acabamos de pasar por encima de un río de arco iris, con ángeles danzantes. Y... no te muevas... que una mariposa está pintándote de colores y está cosiendo alas en tu espalda. 

Vamos lentamente, sin apuros, dejando que la brisa nos despeine y se lleve nuestras tristezas y miedos. Siente el aire atravesando tu corazón. Escucha el canto de ballenas y el trino de los pájaros que han venido a darnos una serenata porque están felices de recibirnos en su reino de sueños.

Gracias por tu hermosa compañía. Uno de estos días saldré a navegar. ¿Te apuntas?


miércoles, 6 de noviembre de 2013

Te saludo


Namasté
Te saludo desde ese lugar eterno donde todos somos Uno; desde ese lugar sin principio ni fin que no necesita nada porque lo es Todo.
Te saludo desde las luces de colores que brillan en oscuridad del firmamento de mi Ser; desde ese lugar igual al todo que nos contiene y que al mismo tiempo nos crea incesantemente.

Te saludo desde mi cuerpo que no logra contener ni limitar mi Inmensidad, sino que me me sirve para representarme y transformarme; desde mis ojos que te ven sin verte cuando no te miran con los ojos del amor; desde mis labios que a veces te besan y otras te ofenden cuando no te hablan desde el fondo del corazón; desde mis oídos que a veces escuchan la música de tus palabras y melodías y otras están ensordecidos por los gritos incesantes de mis propios pensamientos. 

Te saludo desde mi niña, esa que todavía cree en cuentos de hadas, desde mi adolescente que lo cuestiona todo, desde mi adulta que a veces es tan seria y desde mi vejez que está más cerca de los ángeles y de Dios porque ya no le teme a la muerte.

NAMASTÉ.

miércoles, 7 de agosto de 2013

RENACIMIENTO



Siento como si estuviera  viviendo una metamorfosis
Lo extraño es que no tengo la menor  idea
 de en qué me estoy transformando. 


domingo, 21 de junio de 2009

Operación a corazón abierto


Hace poco le hicieron una operación a corazón abierto a la madre de una amiga. Quise saber por su recuperación y supe que es dolorosa, porque para llegar al corazón se debe romper la dura  caja que lo guarda. Así que, una vez el corazón ha sido sanado, el cuerpo queda apaleado por un buen tiempo. Sin embargo, nadie reniega de ese dolor, porque sin un corazón latiendo, no hay vida.

¿Cuántos de nosotros no hemos necesitado una operación a corazón abierto para curar las heridas causadas por experiencias dolorosas del pasado? Esas heridas han dejado la caja que lo protege cada vez más dura y difícil de abrir. El sólo pensar en la posibilidad de abrirlo de nuevo, es aún más terrorífico que dejarlo detenerse poco a poco hasta no poder sentir nada. Pero él está ahí, latiendo debajo las paredes que lo tienen encerrado, esperando...

 Y entonces, decidimos que hay que operar. No hay forma de saber si la operación será exitosa; nadie nos garantiza que volverá a latir normalmente. Sin embargo, pese al terror que nos produce el riesgo de morir en el intento, tomamos la decisión. ¿Por qué  la tomamos? ¿Qué nos motiva a hacerlo? ¿Será alguien o algo? Mi teoría es, que es mas doloroso no sentir nada en absoluto, que sentir dolor. Y el premio es, amar de nuevo. ¿Para qué? Simplemente sentir la vida... palpitando.