Te Invito a Pasear
Hoy no quiero trabajar
En lugar de eso, deseo montarme en mi bicicleta mágica, que rueda sin esfuerzo guiada por las mariposas de mis pensamientos y adornada con los colores de mis sueños. ¿Quieres acompañarme? ¿El destino final? No lo se. Y eso es lo más maravilloso, porque tendremos el privilegio de ser sorprendidos a cada paso. Si no tienes tu propia bicicleta, no importa; con mucho gusto te llevaré en la mía, que tiene tantos puestos como se necesiten. Pero si tienes tu propia bicicleta, será maravilloso, porque tendrás tus propios guías que enriquecerán el camino.
No te preocupes si no te acuerdas cómo montar. Sólo tienes que recordar cuando siendo un niño o una niña, te acostabas sobre el prado a observar seres fantásticos en las nubes. Lo maravilloso de este paseo, es que podremos llegar hasta donde nuestra imaginación lo desee; si no logras imaginar nada, no importa, será que hoy es un día para dejarte llevar o sólo para flotar. Pero no lo creo. Mira... acabamos de pasar por encima de un río de arco iris, con ángeles danzantes. Y... no te muevas... que una mariposa está pintándote de colores y está cosiendo alas en tu espalda.
Vamos lentamente, sin apuros, dejando que la brisa nos despeine y se lleve nuestras tristezas y miedos. Siente el aire atravesando tu corazón. Escucha el canto de ballenas y el trino de los pájaros que han venido a darnos una serenata porque están felices de recibirnos en su reino de sueños.
Gracias por tu hermosa compañía. Uno de estos días saldré a navegar. ¿Te apuntas?

No hay comentarios:
Publicar un comentario